• 12 de agosto de 2020
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Descubrimiento de la fusión de un agujero negro y un objeto misterioso

El descubrimiento de la onda GW190814 es de gran importancia para la comunidad científica internacional porque cuestiona la existencia de lo que se denomina hueco en la distribución de masas o mass gap. Este concepto se refiere a la carencia de observaciones de objetos compactos con masas en el intervalo entre las 2,5 y las 5 masas solares, lo cual ha desconcertado durante años los astrónomos.

 

Esta misteriosa zona gris es el hueco en la distribución de masas: un intervalo de masas aparentemente demasiado pequeñas para ser un agujero negro y demasiado grandes para ser una estrella de neutrones. Ambos se forman cuando estrellas muy masivas agotan su combustible nuclear y explotan como supernovas. Lo que queda depende de la cantidad que permanece del núcleo de la estrella. Los núcleos menos masivos tienden a formar estrellas de neutrones, mientras que los más masivos colapsan en agujeros negros. Ahora bien, la línea que los separa no es clara y supone un reto para la comunidad científica.

 

Para caracterizar la señal de la onda gravitacional GW190814, las colaboraciones Virgo y LIGO se han servido de los modelos teóricos de formas de onda elaborados por los investigadores del grupo de Física Gravitacional: Teoria i Observació (GRAVITY) de la Universidad de las Illes Balears (España). Para el desarrollo de estos modelos ha sido esencial el uso del superordenador más potente del Estado español, el Mare Nostrum. En la elaboración de estos modelos han participado directamente el doctor Sascha Husa, profesor contratado doctor del Departamento de Física de la UIB, los investigadores Juan Calderón y Francesc Jiménez, doctorados a la UIB, y Cecilio García, que defenderá la tesis doctoral en la UIB en las próximas semanas.

Fuente: UIB