• 15 de agosto de 2020
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El PGA Tour arrancará sólo con jugadores y caddies


Pruebas de temperatura y con hisopo nasal, alojamiento en un solo hotel y vuelo fletado del lugar de un torneo a otro, son unas de las medidas de seguridad planteadas para la reanudación del golf en Estados Unidos. A pesar de que el primer destino, texas, es uno de los estados que ha aplicado un confinamiento de 15 días por el coronavirus, que podría poner en riesgo su inicio, el PGA Tour ha transmitido a sus miembros el optimismo por regresar a la competición el 11 de junio con el Charles Schwab Challenge, que se celebra tradicionalmente en el Colonial Country Club de Fort Worth.

Tanto, que según reveló Golfweek, el martes hizo llegar a los jugadores un protocolo de 37 páginas en el que se detallan las medidas que se aplicarán en la nueva realidad, que comprenderá, entre otras cosas, la toma de temperatura en el hotel a diario antes de ir al campo y un examen mucoso o de saliva a golfistas y caddies, que no podrán estar acompañados en los cuatro primeros torneos al menos de mánagers ni familiares. Podría haber alguien de sus equipos, tipo entrenador, si se notifica siete días antes, al menos, y luego se aprueba. Entre las medidas que afectarán al juego estarán que los hoyos tendrán un fondo de gomaespuma de manera que no se hundirá la bola y que, a diferencia de las normas amateurs que rigen en Estados Unidos durante la pandemia, los caddies sí podrán rastrillar los guantes, pero tendrán que hacerlo con guantes. Serán los golfistas los que saquen los palos de la bolsa y los vuelvan a poner y habrá distancia de seguridad (dos metros) durante todo el juego.El PGA Tour facilitará los test PCR a todos los que están involucrados en el torneo y si un jugador da positivo, será confinado al menos diez días en un lugar designado.

El resultado de los test se tendrá en 24-48 horas. Después de los cuatro primeros torneos, el John Deere Classic, de Illinois, previsto del 9 al 12 de julio, será el primer torneo con público a priori. El PGA Tour pondrá un chárter a disposición de los jugadores para viajar entre eventos, pero antes de subirse al avión se tendrán que volver a someter a un chequeo. Se les anima, enconadamente, a que hagan uso de ese servicio y no el de vuelos privados. El acceso al campo será a través de vehículos propios, de alquiler (especialmente Avis, recomiendan) o de coches de cortesía. No se podrá hacer uso de servicios tipo Cabify o taxis.Jon Rahm, Sergio García y Rafa Cabrera ya saben qué normas han de seguir. Como intentar vivir en el mismo hotel, aunque también se admiten casas de alquiler y a los jugadores locales, dormir en sus casas. En los hoteles se recomienda el self service a las habitaciones y se les prohibe a los golfistas ir a restaurantes de la ciudad.